Iglesia de Santa María
La evolución histórica y cronológica ha sido idéntica a la de la iglesia de San Pedro. Debió construirse en la misma época en el solar de la antigua iglesia de igual advocación. Su obra debió prolongarse durante las dos últimas décadas del XVI y los primeros años del XVII. En este proceso se observa un cambio estilístico en el alzado de las naves. El edificio muestra en su lado norte una estructura de ladrillo con cajas de hormigón y piedra en la base y las esquinas.

Se articula a base de recios contrafuertes y paramentos animados con arquillos en la cornisa y bandas de azulejos de colores. Los contrafuertes de la cabecera se rematan con semicolumnas de sección circular y de entre los prismáticos destaca el de la esquina de la cabecera con la nave del Evangelio que se construyó en el siglo XVIII para aliviar la presión del edificio en esa parte más débil y que por sus dimensiones llega a abrir un paso semicircular.
Portada.
Su portada gótica está decorada en el remate con un relieve de la Asunción de la Virgen y su nombre inscrito en letra de la época. En el XVII se engrandeció toda la portada con un pórtico a modo de gran arco de medio punto.

La evolución histórica y cronológica ha sido idéntica a la de la iglesia de San Pedro. Debió construirse en la misma época en el solar de la antigua iglesia de igual advocación. Su obra debió prolongarse durante las dos últimas décadas del XVI y los primeros años del XVII. En este proceso se observa un cambio estilístico en el alzado de las naves. El edificio muestra en su lado norte una estructura de ladrillo con cajas de hormigón y piedra en la base y las esquinas.
Se articula a base de recios contrafuertes y paramentos animados con arquillos en la cornisa y bandas de azulejos de colores. Los contrafuertes de la cabecera se rematan con semicolumnas de sección circular y de entre los prismáticos destaca el de la esquina de la cabecera con la nave del Evangelio que se construyó en el siglo XVIII para aliviar la presión del edificio en esa parte más débil y que por sus dimensiones llega a abrir un paso semicircular.
Portada.
Su portada gótica está decorada en el remate con un relieve de la Asunción de la Virgen y su nombre inscrito en letra de la época. En el XVII se engrandeció toda la portada con un pórtico a modo de gran arco de medio punto.
En las hornacinas laterales, que complementan la composición, se conservan las esculturas del XVII de San Pedro, San Cristóbal y San Pablo.
A los pies, la magnífica torre de 64 metros de altura, estructurada en cuatro cuerpos, el de remate presenta arcos dobles y cúpula de 8 paños rematada con linterna cónica. Es una obra realizada en 1605 por Simón González, alarife de Alaejos.
Su planta de salón se estructura con 3 naves y cabecera poligonal poco profunda. En el primer tramo del lado de la Epístola se abre una sacristía compuesta por otra nueva y un camarín construido en el siglo XVIII.
A los pies, un coro alto con tres espacios en el sotocoro bajo un magnífico frontal de madera todo a lo ancho de la estructura, continuando incluso el perfil de los pilares. Su labra es una talla fina y totalmente ornamentada en un depurado plateresco a base de tondos profundos con bustos y huecos poligonales con claves que integran rosáceas y mocárabes. El resto del entramado se rellena totalmente con motivos vegetales.
Los tres espacios definidos se cubren, al igual que el crucero, ya que es obre del mismo taller de la localidad, con artesanados que dibujan crucerías con claves y nervios de superficie decorada.
El primero de estos espacios, el de la Epístola, alberga el acceso al coro alto, el central un recinto – capilla a modo de coro bajo y el del lado del Evangelio un baptisterio, cerrado con una estructura abalaustrada de madera a modo de rejería. En su interior se recoge una pila con una estética propia del XV a base de gallones lisos.
Los dos primeros tramos y la sacristía vieja muestran una primera fase constructiva con afinidad estilística gótica en sus cubiertas de crucerías nervadas apoyadas en arcos de medio punto con casetones sobre pilastras jónicas acanaladas adosadas a pilares prismáticos.
En las naves, las cubiertas cambian a bóvedas de arista y cañón con lunetos con sus arcos formeros apuntados y los fajones de medio punto.
Deben destacarse las armaduras del presbiterio y el crucero en una cúpula octogonal de grandes dimensiones con remate en linterna. Realizadas a la vez que el frontal de la tribuna del coro alto y las que cubren los 3 tramos del sotocoro, realizadas en la década de los 80 del XVI, por Bartolomé Hernández.
La sacristía nueva se cubre con bóveda de cañón, decorada con unas abultadas yeserías y el camarín con una cúpula decorada con yesos de líneas quebradas, mostrándose al exterior como un cuerpo destacado.
De todo el patrimonio mueble que se localiza en el templo, destaca su retablo mayor. Contratado en 1589 por Esteban Jordán, fue finalizado tras el fallecimiento de este por Cristóbal Velázquez y Francisco del Rincón bajo trazas de Gaspar Becerra.
Toda la arquitectura se adapta perfectamente a la cabecera de la iglesia con sus 2 cuerpos y 3 calles más banco y ático. Se dispone para enlazar visual y materialmente con la armadura superior de la cubierta que lo cobija, cuyo arrocabe dibuja una arquería corrida para situar esculturas de santos.
Su temática sitúa en el centro de la parte superior la imagen de la Asunción de la Virgen en el acto de la coronación. El resto se completa con escenas de la vida de la Madre de Dios, vida de Jesús y santos junto a Evangelistas y figuras principales de la Iglesia Católica.






























