Iglesia de San Miguel

En el centro de Becilla se encuentra la otra iglesia que conserva la población después de un convulso pasado. Se trata de una construcción de estilo mudejar que presenta unas cubiertas de muy buena traza y refinada decoración, así como una peculiar obra para cerrar un espacio original a modo de capilla.

IGLESIA DE SAN MIGUEL

Edificio de tapial y ladrillo con múltiples intervenciones y un origen en el siglo XVI cuando se levantó en el clásico estilo mudéjar que tan extendido está por la zona.

Su nave es la original dividida curiosamente en dos por una serie de columnas de amplio diámetro. En su nave de la Epístola se aprovechó para adosar una particular capilla.

El acceso se realiza por el muro meridional, abierto a una plaza al que se adosa en su extremo occidental una torre de ladrillo estructurada en tres cuerpos.

Ya en el interior se abre un coro alto que ocupa todo el ancho de las naves, bajo el que se coloca una pila bautismal.

Todo este espacio se cubre con un artesonado de buena factura que conserva parte polícroma que se entronca con la escuela que trabajó en las iglesias de Mayorga y Villalón.

La cabecera fue rehecha en el siglo XVIII y la cúpula y las bóvedas colaterales del espacio que se articula a modo de crucero son ya obra tardía fechada en 1866.

Obra destacada

Artesonado Nave

Monumento

Iglesia

Estilo

Mudéjar
Catalogado

Propiedad

Arzobispado de Valladolid

Datación

Siglo XVI

IGLESIA DE SAN MIGUEL

Edificio de tapial y ladrillo con múltiples intervenciones y un origen en el siglo XVI cuando se levantó en el clásico estilo mudéjar que tan extendido está por la zona.

Su nave es la original dividida curiosamente en dos por una serie de columnas de amplio diámetro. En su nave de la Epístola se aprovechó para adosar una particular capilla.

El acceso se realiza por el muro meridional, abierto a una plaza al que se adosa en su extremo occidental una torre de ladrillo estructurada en tres cuerpos.

Ya en el interior se abre un coro alto que ocupa todo el ancho de las naves, bajo el que se coloca una pila bautismal.

Todo este espacio se cubre con un artesonado de buena factura que conserva parte polícroma que se entronca con la escuela que trabajó en las iglesias de Mayorga y Villalón.

La cabecera fue rehecha en el siglo XVIII y la cúpula y las bóvedas colaterales del espacio que se articula a modo de crucero son ya obra tardía fechada en 1866.

Catálogo

Repitiendo la misma distribución vista en la iglesia de la Asunción, el crucero es el que acumula la mayor parte decorativa del catálogo patrimonial.

Por lo que respecta a la Nave de la Epístola, un retablo salomónico de finales del XVII con esculturas de santos franciscanos del XVIII.

El retablo colateral de esta misma nave un abigarrado retablo barroco del XVIII presidido por una inmaculada de una gran talla de escuela riosecana, con un San Andrés en el ático.

En la parte del Evangelio

Apoyado en el muro del crucero hay un retablo barroco del XVIII con un carácter popular. El ático se decora con un relieve de Santo Tomás.

En el muro colateral el retablo que puede verse responde a una estética del XVI en la que destaca una tabla con la imagen de San Pablo en el ático.

Presbiterio

Actualmente se conservan sobre el muro una serie de 13 tablas que en su momento constituirían un todo de un retablo pintado en el primer tercio del XVI.

Su estética sigue las líneas de Juan de Borgoña y se representan escenas de la Vida de Cristo y 4 de ellas la Vida de San Miguel. Hay una tabla, la de la Huida a Egipto que se encontraba en la iglesia de Santa María y por ahora no se conoce su paradero.

Al pie de estas tablas se encuentra una imagen de San Miguel a caballo del siglo XVI.

CLIC PARA LEER MÁS

Catálogo

Repitiendo la misma distribución vista en la iglesia de la Asunción, el crucero es el que acumula la mayor parte decorativa del catálogo patrimonial.

Por lo que respecta a la Nave de la Epístola, un retablo salomónico de finales del XVII con esculturas de santos franciscanos del XVIII.

El retablo colateral de esta misma nave un abigarrado retablo barroco del XVIII presidido por una inmaculada de una gran talla de escuela riosecana, con un San Andrés en el ático.

En la parte del Evangelio

Apoyado en el muro del crucero hay un retablo barroco del XVIII con un carácter popular. El ático se decora con un relieve de Santo Tomás.

En el muro colateral el retablo que puede verse responde a una estética del XVI en la que destaca una tabla con la imagen de San Pablo en el ático.

Presbiterio

Actualmente se conservan sobre el muro una serie de 13 tablas que en su momento constituirían un todo de un retablo pintado en el primer tercio del XVI.

Su estética sigue las líneas de Juan de Borgoña y se representan escenas de la Vida de Cristo y 4 de ellas la Vida de San Miguel. Hay una tabla, la de la Huida a Egipto que se encontraba en la iglesia de Santa María y por ahora no se conoce su paradero.

Al pie de estas tablas se encuentra una imagen de San Miguel a caballo del siglo XVI.

GALERÍA