Iglesia de los santos Justo y Pastor

Situada al extremo de la población, se presenta una sólida construcción mudéjar del siglo XVI de ladrillo y cajas de tapial.

Dibuja una planta que se estructura en tres naves con cuatro tramos, separados por columnas de orden jónico de esbeltas proporciones. La cabecera se separa con pilares de sección rectangular y presenta tres espacios, siendo el central algo más profundo.

En el lado de la Epístola se adosa una pequeña capilla, cubierta con bóveda hemisférica, que actúa de sacristía y museo que alberga las piezas de orfebrería procedente de todas las iglesias que tuvo la villa.

Se cubre con bóvedas dieciochescas pintadas con motivos vegetales al gusto de la época de su construcción. En la parte alta de sus muros se observan pinturas de escenas santos de temática devocional, los cuatro evangelistas en las trompas y un calvario.

El acceso principal se sitúa en este mismo lado en un pórtico cobijado por una nueva bóveda hemisférica. El hueco se halla enfrentado a otro similar localizado en la nave del Evangelio, este ya muy transformado tras la reforma del muro de los años 50.

A los pies se encuentra una recia torre de ladrillo, totalmente descentrada respecto al muro occidental de cierre. Compuesta por dos cuerpos, en el inferior se abre un pequeño recinto, la antigua capilla de la familia Ceinos y encima el coro alto del templo.

Lo más interesante, sin duda son las cubiertas del interior a base de artesonados mudéjares.

Las naves muestran una labor de tracería, de lo mejor que se conserva en la provincia, a base de lazos de diez con unos bustos de estética renacentista sobre las zapatas de las columnas, que representan virtudes con buena calidad artística.

Por lo que respecta a la capilla mayor, está cubierta con un magnífico artesonado con labores de lacería, policromado y piñas con mocárabes, todo ello en un perfecto estado de conservación.

De nuevo uno de los mejores artesonados de limabordón de la provincia y muy probablemente del país.

La conexión entre la nave central y las laterales se hace a través de grandes arcos apuntados.

Obra destacada

Artesonados

Monumento

Iglesia -Parroquia

Estilo

Mudéjar Renacentista
Bien de Interés Cultural (BIC) 3 de junio de 1931

Propiedad

Arzobispado de Valladolid

Datación

Siglo XVI
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Catálogo Monumental

Alrededor de los muros de los pies y los últimos tramos de las naves laterales se disponen unas sucesiones de esculturas datadas entre los siglos XIV y XVIII que proceden de los diferentes edificios perdidos. Todas ellas están identificadas con placas.

Capilla Ceinos

Embutida en el cuerpo inferior de la torre y que cumple las funciones de Capilla Bautismal.

Al fondo se sitúa una puerta de acceso al coro alto que se encuentra encima y que se incluye también en el espacio que delimita la torre.

Cubierta por una decorativa bóveda de crucería gótica, decorada con pintura dieciochesca, conserva dos lápidas de piedra, una de ellas la de Alonso Fernández de Ceinos fechada en 1527.

En el centro se ubica la pila bautismal, un ejemplar de tipo decorativo típicamente gótico.

Coro Alto

Viene a repetir las dimensiones de la capilla Ceinos, así como su cubierta, aunque en este caso no recibió ornatos pictóricos.

Abre dos puertas de reducidas dimensiones, la primera para conectar con la capilla inferior y la otra para acceder a la parte del campanario.

Nave del Evangelio

Encontramos un lucillo de estética renacentista con lienzos del siglo XVII, en la parte baja una imagen de Santiago Matamoros y en el remate el Padre Eterno.

Junto al pilar que apoya en esta nave el arco presbiteral se coloca un relieve en piedra de un Calvario, Es una obra de principios del XVI con una estética gótica que debe relacionarse con el estilo de Alejo de Vahía.

La obra este autor está presente en dos ángeles procedentes de la capilla de la familia Ceinos, situada en el sotocoro, hoy capilla bautismal, en otras tallas localizadas en esta iglesia y en esculturas identificadas en iglesias de la zona como Villavicencio de los caballeros.

En la parte del muro del presbiterio hay dos crucificados, uno del XIII y el otro es el Cristo de la Agonía de Francisco Giralte, obra del XVI.

A los lados los dos ángeles tenantes del escudo de la familia Ceinos, referidos como obra de Alejo de Vahía, procedentes de la capilla de esta familia, junto a una talla de un torso de Dios Padre.

El retablo colateral es obra salomónica del XVIII dedicado a la Virgen Soledad y una pintura de un crucificado con la Magdalena a los pies sobre el fondo de una ciudad.

Nave de la Epístola

En esta nave se localiza un crucifijo de buena factura del segundo tercio del siglo XVI y un nazareno del XVII entre otros dos ángeles tenantes de iguales características que los de la nave opuesta.

Se abre una hornacina del XVI con casetones rematados en grandes gotas, que cobija una de las mejores obras del templo, un calvario de la primera mitad del siglo XIV.

Apoyada en el pilar de conexión con el presbiterio las imágenes del XVI de Santa Lucía y Santa Águeda con sus respectivos atributos.

El retablo colateral, de finales del XVIII, presenta un retablo de evidente estética rococó con dos relieves en su banco, el primero con San Antón y San Pablo y el milagro de los pájaros y los panes y el otro con el milagro de los peces de San Antonio Abad.

Entre ellos un yacente del XVII. Acompañan una serie de esculturas de santos destacados de órdenes religiosas como San Antonio Abad y San Antonio de Padua que flanquean la figura central de San Elías y en el ático un relieve de San Francisco de Regis.

Presbiterio

Se sitúa el retablo mayor muy renacentistas, de buena y refinada factura, atribuido a Pedro Bolduque, fechado en torno a 1580. Se empezó a pintar por Santos de Val en 1597 y fue terminado por Pedro de Roda y Juan de Baeza en 1629.

Compuesto por un banco y dos cuerpos. Su custodia es de una gran calidad con un relieve de Cristo Salvador y una pintura de la Sagrada Cena en el habitáculo interior.

El banco presenta los relieves de los Evangelistas Juan en la derecha de la posición y Marcos en la izquierda. En el primer cuerpo, el centro, bajo baldaquino clasicista las imágenes de los titulares: santos Justo y Pastor y a sus lados San Gregorio y San Agustín.

El cuerpo superior apoya, en dos nuevos relieves que complementan a los Evangelistas inferiores con Lucas y Mateo, las figuras de San Ambrosio y San Jerónimo rodeando un alto relieve central con el martirio de los santos titulares.

Todo se culmina con un calvario de buenas trazas.

El frontal de altar es una lápida reaprovechada con los escudos de la familia Ceinos, procedente de su capilla.

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