Cuenca de Campos

Cuenca de Campos se enclava en medio de la historica comarca de Tierra de Campos. Su rico pasado se refleja en su patrimonio, así como en las evidencias de importantes restos perdidos.

En la actualidad sigue manteniendo mucha actividad gracias, entre otras cosas, a que el Camino de Santiago tiene su paso por Cuenca en el llamado Camino de Madrid en dirección a Sahagún de Campos.

SITUACIÓN

Enclavada en el corazón de la comarca de Tierra de Campos, Cuenca debe su nombre a su perfil topográfico, al situarse en una depresión con forma de cuenca, por la que en ocasiones corren aguas de escorrentía que desembocan en épocas de lluvia en el Sequillo y en el arroyo Bustillo por el oeste,

En la actualidad se recogen en el encauzamiento, La “Ría”, pero que a lo largo de la historia de la población ha dejado desastres significativos de consecuencias trágicas.

Las capas freáticas altas en la población surten por 6 fuentes y en su momento por el conocido como Caño en el centro de la población.

Recientemente se ha descubierto una canalización subterránea de varios cientos de metros perfilada con ladrillo que traía agua de una de las fuentes importantes a la población.

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HISTORIA

Origen

Dilatada historia la de Cuenca de Campos, en cuyo término se atestigua el paso o el pequeño establecimiento neolítico en el alto de las arenas.

Mundo Antiguo

Su evolución sería la típica de la zona, con un primer establecimiento disperso en la Edad del Hierro de grupos vacceos como atestiguan los restos de cerámica y metálicos encontrados en zonas como el Conjuradero, Carrapalazuelo, el Teso del Cementerio o las Solanas.

Los romanos atestiguan en menor medida su presencia con restos en Carrapalazuelo y sobre todo en los restos de una villa en la que aparecieron mosaicos en el camino a Villabaruz y en el punto opuesto en el camino hacia Aguilar en el llamado Picón del Romano.

Edad Media

Cuenca de Campos empezó a adquirir importancia en el momento de la repoblación en plena Alta Edad Media, cuando la villa tenía en el Conjuradero un castillo terrero de tapial con túneles a la zona baja de la población.

Durante la plena y baja Edad media, con motivo del establecimiento en la zona de la frontera entre los reinos de León y Castilla tuvo una cierta importancia, llegando a recoger algunas fuentes su recio carácter defensivo con un castillo que presidía una población fuertemente amurallada y reforzada por un profundo foso.

Según consta el libro de las Presentaciones, copia de mediados del XV, con actualizaciones de un ejemplar de la segunda mitad del XIII, Cuenca se dividía en cinco cuartos, centralizados en las parroquias que les daban nombre y paulatinamente iba absorbiendo las poblaciones y actividad de otros establecimientos cercanos más pequeños o peor comunicados como Bustillejo, en el camino de Moral, localizado en torno a los picones de la mina.

En este momento era la cabecera de un territorio del que dependían varios emplazamientos cuyos nombres hacían referencia a este hecho.

Entró en la historia documental con el fuero concedido por Urraca, hija de Alfonso VI en 1115. En 1137 cuando en la misma Cuenca se encontraba el rey Alfonso VII “El Emperador” que acaba de tomar el reino taifa de Toledo y firmó el documento por el que eximía del pago del impuesto de portazgo o cualquier otra carga impositiva a los cristianos del reino de Toledo por el apoyo en defensa de la ciudad.

Hacia el año 1160 pertenecía a la familia Lara, clan venido desde el norte en busca de ampliar su influencia en el territorio y por extensión en la corte. Su primer señor conocido fue el conde Nuño Pérez de Lara desde al menos 1170.

Este influyente personaje fue el máximo representante de los enfrentamientos continuos entre las dos estirpes de los Lara y los Castro durante la regencia de Alfonso VIII.

Llegó a dirigir sus tropas contra las de los Castro en la batalla del Lobregal, que tuvo lugar en la cercana Villabrágima en 1160.

Su hijo y heredero Fernando Núñez de Lara aparece citado en el fuero de Villabaruz de 1181 (dado por Gutier Díaz), donde figuraba como señor de Conca (Cuenca de Campos) y Tamariz.

Tras enfrentamiento con el propio Alfonso VIII fue desterrado, aunque, la población siguió perteneciendo a la familia Lara. Un documento depositado en la abadía de Santa María de Husillos cita la cesión de Coca (debería ser Conca, es decir Cuenca de Campos) junto con Tamariz, por parte de Orem Díaz condesa de Urgel en 1228.

Esta cesión correspondería a Aurembaix (Orem Díaz) de Urgel (1196 – 1231), hija de Armengol VIII, conde de Urgel y Elvira Núñez de Lara, de la que habría heredado las posesiones en tierra de Campos.

La anulación de su matrimonio, sin descendencia, con Álvaro Pérez de Castro en ese año de 1228, al trasladarse a Urgel para reclamar sus derechos sobre el título del condado catalán, provocaría la cesión de Cuenca a Fernando Álvarez, que a pesar de que el documento de Husillos le cita como su hermano, realmente era su tío.

Su enfrentamiento con la familia de los Lara continuó hasta el siglo XIV, tal y como se refleja en la defensa encarnizada que sus habitantes realizaron de la población frente al sitio impuesto por los rebeldes Don Juan Manuel y Don Juan Núñez de Lara, en beneficio del rey Alfonso XI de León.

Definitivamente, la reina Juana Manuel, esposa de Enrique II de Castilla la convierte, en parte de un señorío de solariego perteneciente a la Merindad de Campos tal y como indica el Libro de las Behetrías.

La villa fue donada en 1338 por Juan I a su camarero mayor Don Pedro Fernández de Velasco, linaje al que perteneció durante mucho tiempo.

Una de sus descendientes, doña María Fernández de Velasco la cedió, definitivamente, en 1455 a su primo el Conde de Haro y después duque de Frías y Condestable de Castilla, Don Pedro Fernández de Velasco.

La Edad moderna siguió las directrices del resto del país, sobre todo con las crisis del XVII y el XVIII, rematado con la desastrosa invasión francesa en la Guerra de la Independencia y que supuso un continuado acoso a la población.

PATRIMONIO

Monumentos Religiosos Perdidos

Fue Cuenca de Campos una población de importante pasado, la documentación así lo atestigua al referir una importante cantidad de parroquias que se localizaban en la villa.

De todas ellas se conservan la actual parroquial, dedicada a los santos Justo y Pastor y la iglesia de Santa María del Castillo, que se construyó dentro del recinto amurallado y cercana a la fortaleza de Cuenca. Se trata de museo etnográfico de propiedad privada, lo que ha ayudado a su mantenimiento.

Se conservan también el convento de monjas clarisas de San Bernardino de Siena, igualmente, de propiedad privada y en plena fase de recuperación. Fundado en 1455 por doña María Fernández de Velasco, esposa del III -Almirante de Castilla Alfonso Enríquez de Quiñones.

Está exclaustrado desde 1967 y ha visto como parte de su patrimonio ha sido trasladado al convento de Santa Clara de Palencia, como unos magníficos sepulcros de alabastro, como el de la fundadora.

Recientemente se ha identificado parte de uno de sus ricos artesonados en el rancho del magnate de la prensa W.R. Hearst en USA, vendido a un anticuario de Palencia a principios del siglo XX.

El artesonado de la llamada habitación del Duque de Frías se encuentra en el Museo Provincial de Palencia.

Su iglesia, original del XIV conserva una rica yesería decorativa en su cúpula del crucero, reformada en el segundo cuarto del XVIII.

Por último, a una escasa distancia, en un camino paralelo a la carretera de Villalón se encuentra la ermita de San Bernardino.

Como decíamos, la documentación histórica recoge la presencia de hasta cinco parroquias:

La de San Juan Bautista formaba parte de la muralla medieval, junto a la puerta aneja del mismo nombre, por la que se salía en dirección a Villalón.

Las descripciones hablaban de ella como la antigua de la población, es decir un origen medieval, que mantenía un cimborrio con aguja y que fue declarada en ruina en el informe del visitador episcopal en 1789.

San Mamés, con un origen medieval tardío mantenía tres naves de pequeño tamaño. Entró en ruina a partir de 1848 hasta que terminó de derrumbarse en la segunda mitad del siglo XX.

Por su parte, San Pedro, de la que únicamente queda en pie un paramento y algunos restos fragmentarios embutidos en construcciones modernas, era la más pequeña de todas, con un origen en el XV y fue declarada en ruina en el mismo informe que San Juan en 1789.

También han desaparecido las ermitas de San Martín en el cementerio, Santa Bárbara y el antiguo Hospital de Santi – Spiritus, fundado en 1327 por el canónigo de husillos Don Diego Pérez.

Arquitectura Civil

Cuenca de Campos ha mantenido algunas de las aceras porticadas en parte de su entramado urbano en torno a su plaza. Elemento típicamente terracampino, estos pórticos añaden un objeto patrimonial digno de la mayor atención.

Aportan un abrigo importante ante las inclemencias de un clima a veces extremo, favoreciendo la relación social en un entorno tremendamente característico con la visión de sus pies derechos que soportan el espacio abierto para favorecer el tránsito y la reunión.

De especial significación para los conquenses es el “Soportal de la soledad” y su piedra redonda.

En la plaza se sitúa el edificio del Ayuntamiento realizado a finales del XVIII. Se abre a la plaza con ocho grandes arcadas, sobre las que apoya la segunda planta que se ilumina con seis grandes balcones.

Se remata con un ático con los blasones de la población y una estructura de hierro para albergar el reloj y una campana.

MONUMENTOS

VISITAS 360º

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