Iglesia de Santa María Magdalena

Magnífica iglesia comenzada en el siglo XVI, que siguió un proceso dilatado de construcción hasta rematarse con la espectacular torre, auténtico faro de Matapozuelos. La obra muestra piedra en la base muraria, las portadas y algunos detalles decorativos en la torre y los arcos y soportes del interior. El resto es ladrillo de muy buena disposición.

Interior

Comenzada, como es norma, por su cabecera en un puro estilo goticista en pleno siglo XVI, dibuja una planta de tres naves con testero plano y profundo. La planta dibuja un espacio de salón al tener la misma altura las tres naves con tres tramos que se estructuran a partir de gruesas columnas de orden toscano, que en el último tramo se adosan a arcos formeros de medio punto.

El planteamiento constructivo se remata a los pies con un baptisterio añadido en la nave de la Epístola, un coro bajo en la nave central y la torre en el esquinazo noroccidental.

En la cabecera se añade una primera sacristía de dos amplios cuerpos en el lado del Evangelio y posteriormente una nueva de 1754, de menores dimensiones, en el lado de la Epístola, obra de Fray Antonio de Manzanares. El conjunto se separa de la nave con un arco presbiteral apuntado y moldurado.

Esta parte de la iglesia se realizó en dos fases, una inicial, obra de Diego de Segovia empezada en 1544 y la cubierta, levantada por Juan de Escalante a partir de 1556.

Se trata de magnífica bóveda estrellada de nervaduras curvadas, en una estructura adaptada por trompas aveneradas, con pinjantes renacentistas en las claves. Sobre los ventanales se colocan dos medallones con los bustos de San Pedro y San Pablo.

Obra destacada

Cabecera

Monumento

Iglesia Parroquial

Estilo

Renacentista
Bien de Interés Cultural (BIC) 16/07/1998

Propiedad

Arzobispado de Valladolid

Datación

XVI – XVIII

Magnífica iglesia comenzada en el siglo XVI, que siguió un proceso dilatado de construcción hasta rematarse con la espectacular torre, auténtico faro de Matapozuelos. La obra muestra piedra en la base muraria, las portadas y algunos detalles decorativos en la torre y los arcos y soportes del interior. El resto es ladrillo de muy buena disposición.

Interior

Comenzada, como es norma, por su cabecera en un puro estilo goticista en pleno siglo XVI, dibuja una planta de tres naves con testero plano y profundo. La planta dibuja un espacio de salón al tener la misma altura las tres naves con tres tramos que se estructuran a partir de gruesas columnas de orden toscano, que en el último tramo se adosan a arcos formeros de medio punto.

El planteamiento constructivo se remata a los pies con un baptisterio añadido en la nave de la Epístola, un coro bajo en la nave central y la torre en el esquinazo noroccidental.

En la cabecera se añade una primera sacristía de dos amplios cuerpos en el lado del Evangelio y posteriormente una nueva de 1754, de menores dimensiones, en el lado de la Epístola, obra de Fray Antonio de Manzanares. El conjunto se separa de la nave con un arco presbiteral apuntado y moldurado.

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En este proceso del proyecto se prepararon los soportes y arcos de la nave central, completándose el conjunto con las naves laterales a partir de 1567, bajo la dirección de Juan de la Vega. En esta fase en la que se abrió la puerta sur, conocida como “Puerta del Sol”.

Este primer proyecto de las cubiertas se realizó con madera bajo tejado, cambiándose posteriormente por las bóvedas con yeserías actuales, obra de Francisco Cillero realizada a partir de 1564.

A partir de 1594 se cerraron los pies de las naves con la intervención de Francisco de la Maza, que también intervino en obras de refuerzo de la torre primitiva y la realización de las cubiertas contó con la participación de Pedro Naveda en 1596.

Esta parte de la iglesia no quedó terminada hasta una nueva intervención, de la mano de José Castander Uzeta en 1742, con la que se hizo la capilla bautismal y un paramento más profundo y recto.

Exterior

El acceso principal se sitúa en el lado norte, hacia donde se asienta la población, precedido por un amplio atrio, donde fue trasladada una gran cruz de piedra, realizada en 1631, aposentada sobre gradas.

Presenta dos portadas a la mitad de las naves sur, la puerta del sol y la principal en el lado norte, realizada en 1767 por Andrés Añero.

Portada

Se trata de un gran cuerpo de piedra donde predominan los claroscuros, marcada por múltiples de elementos arquitectónicos estructurados en dos cuerpos. El inferior se articula a partir de dos pares de columnas sobre altos plintos que flanquean el acceso de medio punto. Soportan un voluminoso entablamento quebrado en el que apoya el cuerpo superior rematado por frontón roto sobre una hornacina con la imagen de la patrona obra de Froilán Basurto.

En el año 1571 ya se documenta una torre a los pies del templo, junto al coro original. Francisco de la Maza intervino en su refuerzo en 1595. A pesar de ello a lo largo del XVII fue deteriorándose hasta que se inició la nueva en 1681 con trazas de Antonio Carasa.

El cuerpo de la torre fue realizado por Francisco de las Heras entre 1690 y 1704. La obra se finalizó con su cubierta en 1712. El remate de doble ochavo con corredores y linterna lo realizó Matías Machuca en 1723.

CATALOGO MONUMENTAL

Nave del Evangelio

En el último tramo de la nave se encuentran dos altares decimonónicos, el del Corazón de María y el de la Virgen del Carmen.

Sobre el muro del primer tramo se coloca el original retablo de la Dolorosa que presenta un Calvario dividido en tres cuerpos. El central, es el retablo propiamente dicho, con el Cristo Crucificado bajo estructura trilobulada, obra junto al San Juan, de Pedro de la Cuadra del primer cuarto del XVII. Todo el cuerpo se estructura con columnas, estípites y entablamentos rotos muy propios de la estética rococó. En el remate, un relieve de la Santa Faz.

Debajo una escultura de vestir de la Virgen Dolorosa. En los cuerpos laterales separados del retablo, la Virgen a la izquierda del XVIII y San Juan a la derecha.

Por lo que respecta al colateral, se sitúa el retablo de la Purísima Concepción de 1669 la arquitectura y las pinturas que se reparten en el banco y los dos cuerpos de las tres calles, estructuradas por columnas corintias de fustes estriados.

En el banco, flanqueando el sagrario con la imagen del codero en su puerterzuela, dos pinturas, de la Anunciación y la Adoración de los Pastores. En el primer cuerpo San Pablo y San José y en el segundo San Isidoro y San Antonio.

Situada en el cuerpo central una imagen de la Purísima, de escayola, que sustituye a la original, obra del XVIII depositada en el Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid.

Sobre un friso con la epigrafía de la dedicación y una banda de motivos vegetales, el remate con frontón y marco del lienzo de san Andrés.

Presbiterio

Armario – Sacristía de finales del XVII, situado junto al acceso de la sacristía vieja. Las puertas exteriores se estructuran con dos grandes rectángulos verticales en los que se pintaron a san Pedro y san Pablo y otros dos horizontales debajo con un personaje con los atributos de la Eucaristía y la Virgen con el Niño y san Juanito.

En los reversos interiores el espacio se divide en tres rectángulos horizontales a cada lado, en la izquierda pudiera ser san José con el rebaño en la parte alta, san Jerónimo y la Justicia y a la derecha la Anunciación, san Antonio Abad y la Esperanza.

El interior del espacio se articula con una hornacina central y estanterías donde se localizan dos bustos – relicarios dieciochescos.

Retablo del Perpetuo Socorro, decimonónico de estilo neogótico con las imágenes de San Roque en el centro y la Beata y Santa Teresa a los lados.

Capilla Mayor

Retablo de María Magdalena, financiado por doña Ana Sanz y realizado por Leonardo Carrión en 1592. Su traza está reformada, ya que el emplazamiento actual no corresponde para el que se diseñó.

Se le añadió un primer cuerpo con seis columnas jónicas estriadas rematadas en entablamento y friso en 1597 por Benito Celma, terminado 1600. La estructura definitiva presenta un banco con tres cuerpos y ático, divididos por columnas en cinco calles.

En el banco cuatro relieves separados por las voluminosas ménsulas que soportan las columnas que articulan el primer cuerpo. En ellos se presentan en dos parejas a los lados del Sagrario, empezando desde la izquierda de la vista con la Anunciación, Adoración de los pastores, Epifanía y Presentación en el templo.

En el primer cuerpo hay cinco cajas separadas por columnas jónicas de fustes helicoidales, en las que se colocan esculturas de los padres de la iglesia flanqueando la figura central de la Magdalena que porta el tarro del perfume; san Jerónimo, san Gregorio, san Ambrosio y san Agustín.

Sobre el conjunto hay un friso con relieves de la Esperanza a la izquierda y la fortaleza a la derecha, en los otros tres los Evangelistas con Mateo, en pareja en el centro Juan y Lucas y a la derecha Marcos.

En el segundo cuerpo dos calles laterales con las esculturas de San Pedro y San Pablo en los extremos y tres relieves; la Venida del Espíritu Santo, la Estigmatización de San Francisco en el centro y el Abrazo en la Puerta Dorada. Todo este conjunto se atribuye a la mano de Pedro de la Cuadra. Se separan todas las cajas en las que se incluyen las obras por columnas de orden corintio con fustes estriados.

El último cuerpo es del retablo original, por eso sus dimensiones más estilizadas. Presenta un Calvario en el centro, flanqueado por los relieves del llanto por Cristo Muerto y la Flagelación y n los extremos la Virgen con el Niño y san Juanito y Una imagen de la Magdalena con la piel de camello.

En el remate Dios Padre sobre un friso enmarcado por dos atlantes y dos pequeños remates laterales en forma triangular con las virtudes Fe y Caridad.

Nave de la Epístola

En el último tramo el altar de la Virgen de la O, también llamada de Brazuelas. La arquitectura es decimonónica, de yeso con imitación de mármol. La imagen es una Virgen de vestir del XVIII.

A continuación, el altar de San Antonio de Padua, similar al anterior, la imagen central del santo es obra del siglo XVIII.

El retablo del Niño Jesús es una obra compuesta por imágenes de santas y santos en lienzos, todo ello de principios del XVII, dispuestos alrededor del cuerpo central, en el que se coloca una imagen del Niño Jesús.

En el banco destaca un magnífico sagrario con el relieve de la Resurrección de Cristo ante los romanos y en el interior de la puerta una pintura de un personaje portando una cruz y una inscripción alusiva a la Resurrección descrita en la Biblia. Flanqueando el sagrario las imágenes de santa Lucía, santa Apolonia, santa Bárbara y santa Águeda.

Flanqueando al Niño en el cuerpo central san Joaquín con la Virgen Niña y san Juan Bautista. En el remate, bajo frontón, san Cristóbal.

Al lado altar de San José, una obra fechada en 1878 con la imagen central en hornacina de San José con el Niño.

Sobre el muro colateral el retablo de la Virgen del Rosario, asentado en 1677. Su estructura viene marcada por un desarrollado remate para acoger la escultura de San juan Bautista, una obra de primeros del XVII de muy buena factura. Su presencia e iconografía se debe entender con la estrecha relación de la cofradía del Rosario con los dominicos que estaban establecidos en Matapozuelos.

En la parte baja el banco recoge el sagrario con un relieve de la paloma en clara alusión a la resurrección, flanqueado por dos pinturas, a la izquierda de la vista el Martirio de Santa Dominica y al otro extremo dos santas.

Con cuatro columnas corintias de fustes acanalados se estructura el cuerpo central, que muestra en la hornacina central una imagen de la Virgen del Rosario con el Niño sobre un pedestal.

Dispuestos en las calles laterales cuatro lienzos, en la vista izquierda superior Martirio de San Esteban y debajo la Visión de San Francisco ante Cristo. En lado contrario arriba el Martirio de San Pelayo y abajo Santo Domingo in Soriano.

Sobre este cuerpo un friso bellamente decorado con roleos helicoidales soporta el cuerpo superior del ático.

Baptisterio

En el centro se sitúa una pila bautismal decorada con círculos que inscriben hojas, motivo muy extendido en el siglo XV.

Se conservan varias imágenes como un Santiago Matamoros y sobre todo una delicada imagen de la Magdalena del XVIII de la primera mitad del XVIII atribuida a Pedro de Ávila.

Coro

Se localiza una Sillería de Coro de finales del XVIII que sustituye a otra de mediados del XVII. En un lateral se sitúa un bello Órgano completo de finales del siglo XVIII.

GALERÍA

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