Villanueva de los Caballeros - Iglesia de San Pedro
Localizada en el centro de la población, se trata de un monumento de importantes dimensiones, que ha tenido un dilatado pasado que ha dejado múltiples testimonios de diferentes ampliaciones e intervenciones a través de distintos momentos de la historia.
Un vistazo al interior y sobre todo al exterior del templo nos lleva a observar las diferentes épocas en las que fue ampliada y reformada la construcción.
Sobre una construcción anterior, se inició este templo en el último cuarto del XVI y aunque se tienen documentos de las trazas de Juan de Nates, arquitecto cántabro afincado en Valladolid, no parece que al final interviniera en la obra.
Es un recio edificio de piedra elevado en planta con tres naves, crucero y cabecera con capilla mayor. Todo el conjunto se estructura con pilares cuadrados de esquinas rebajadas, que soportan arcos en los cuatro tramos que conforman el espacio de las naves. El primero es el crucero y el último alberga el coro, bajo el que se sitúa el sotocoro con capilla central, baptisterio en la Epístola y una capilla más en la nave del Evangelio.
Al exterior la iglesia presenta dos accesos del siglo XVI, uno a cada lado de las naves laterales. El del norte es un arco de medio punto recogido bajo un alfiz sencillo. La contraria es la portada principal, de corte muy clásico, dibuja el arco con un entablamento sobre plinto apoyado en dos columnas. Delante de este acceso se coló un pretil que cerraba el atrio en 1763.
Realizada en piedra, la torre- espadaña, situada a los pies es del XVI con un campanario al que se la añade un acceso con cubierta de chapitel en piedra y barandillas, todo ello obra del XVIII.
Localizada en el centro de la población, se trata de un monumento de importantes dimensiones, que ha tenido un dilatado pasado que ha dejado múltiples testimonios de diferentes ampliaciones e intervenciones a través de distintos momentos de la historia.
Un vistazo al interior y sobre todo al exterior del templo nos lleva a observar las diferentes épocas en las que fue ampliada y reformada la construcción.
Sobre una construcción anterior, se inició este templo en el último cuarto del XVI y aunque se tienen documentos de las trazas de Juan de Nates, arquitecto cántabro afincado en Valladolid, no parece que al final interviniera en la obra.
Es un recio edificio de piedra elevado en planta con tres naves, crucero y cabecera con capilla mayor. Todo el conjunto se estructura con pilares cuadrados de esquinas rebajadas, que soportan arcos en los cuatro tramos que conforman el espacio de las naves. El primero es el crucero y el último alberga el coro, bajo el que se sitúa el sotocoro con capilla central, baptisterio y una capilla más en la nave del Evangelio.
Al exterior la iglesia presenta dos accesos del siglo XVI, uno a cada lado de las naves laterales. El del norte es un arco de medio punto recogido bajo un alfiz sencillo. La contraria es la portada principal, de corte muy clásico, dibuja el arco con un entablamento sobre plinto apoyado en dos columnas. Delante de este acceso se coló un pretil que cerraba el atrio en 1763.
Realizada en piedra, la torre- espadaña, situada a los pies es del XVI con un campanario al que se la añade un acceso con cubierta de chapitel en piedra y barandillas, todo ello obra del XVIII.
Al interior, es evidente que el inicio, por la parte de la cabecera tenía una estética goticista propia de la época.
A los pies se sitúa un coro alto de madera, que junto a la torre son las partes más antiguas del templo, de la primera mitad del XVI.
En la parte del sotocoro que corresponde a la nave central se sitúa una capilla que aprovecha un magnífico alfarje original bellamente decorado a base de casetones hexagonales y una cornisa moldurada con ménsulas molduradas, una cenefa con motivos vegetales y un tramo recto sobre el muro que presenta semicírculos con peltas inscritas.
Ocupando el tramo central y el de la Epístola, merece un detenido vistazo al frontal del coro y los capiteles de las zapatas que presentan una labor mudéjar con motivos clásicos renacentistas a base de figuras geométricas y grutescos con fondo vegetal.
Las naves se cubrirían en el proyecto original con artesonado de madera apoyada en pies derechos de gran aire vertical, pero diferentes problemas retrasarían la obra dejando que los nuevos preceptos estéticos impusieran nuevas soluciones.
Problemas en la techumbre original obligaría a un nuevo diseño en los últimos años del siglo XVIII, desarrollándose la obra actual en la primera década del XIX.
Sobre los arcos, que soportan los pilares apoyan en capiteles dóricos, apoyan bóvedas de arista en las naves y vaída en el crucero. En la capilla mayor se localiza una bóveda de cañón con lunetos para facilitar el acceso de luz.
A la altura del muro de la Epístola de la cabecera se adosó una sacristía en el siglo XVIII cubierta con bóvedas de arista, aprovechando muros de la construcción anterior.
En 1703 se rehízo en mampostería la pared del Evangelio, momento en el que se levantaría la actual portada principal.
Los pies del templo se dejaron con el cierre de una capilla adosada de finales del XVIII que cumpliría funciones de casa parroquial antes de construir la actual, que se adosa al muro del Evangelio en su último tramo. En las últimas décadas del XX amenazaba ruina y hubo que derruirla, quedando a la vista el cierre gótico de la anterior construcción.
CATÁLOGO MONUMENTAL
El conjunto patrimonial que conserva el templo de San Pedro denota una preocupación continuada por el patrimonio a lo largo del tiempo.
Nave del Evangelio
En el segundo tramo de la nave se localiza el retablo del Santo Cristo de Burgos. La arquitectura es rococó del XVIII con un solo cuerpo central trilobulado, donde se sitúa la imagen del Cristo, una obra realizada en 1782 en Valladolid
Apoyado en el colateral de la nave retablo de la Virgen del Rosario cuya imagen, de mediados del siglo XVI se sitúa en el cuerpo central en un hueco de medio punto apoyado en columnas corintias.
Presbiterio
En el centro de la Capilla Mayor se localiza el retablo Mayor de San Pedro, realizado en el último cuarto del siglo XVI.
Se estructura con banco, dos cuerpos y ático con sus huecos flanqueada por columnas pareadas; jónicas las del primero y corintias las del segundo.
En el banco se observan relieves de los Cuatro Evangelistas, los Santos Padres de la Iglesia y Santas Mártires. En el primer cuerpo se colocan las esculturas de San Francisco de Asís y San Agustín y en el segundo San Pedro flanquedo por San Juan Evangelista y San Roque
El grupo del Calvario centra el ático bajo la imagen del Padre Eterno, todo rematado por una densa decoración de volutas y pirámides.
El tabernáculo es una obra de 1776 obra de Francisco Tejedor.
Nave de la Epístola
Retablo de la inmaculada. En el segundo tramo se sitúa un retablo prácticamente gemelo al de la nave situado justo enfrente. En este caso el cuerpo central tiene un hueco de medio punto con una imagen de la Inmaculada.
En el colateral retablo de San Sebastián obra de Manuel Benavente en 1750, dorado en 1782. Se estructura con banco, cuerpo central presidido por la imagen de San Sebastián del primer cuarto del XVI flanqueado por una imagen de Santa Bárbara y un San Antonio de Padua, ambas de 1762.
Sacristía
Se sitúa una cajonería del XVII y un pequeño retablo de la Inmaculada del siglo XVIII. Es una obra barroca de profusa decoración con la imagen central de una Inmaculada.
Nave Central
Adosado al primer pilar del crucero Púlpito del siglo XVIII con sombrero de 1782.



























